De Barcelona a Verona: la experiencia Erasmus del Julián en 5 minutos


Me llamo Julián y he estado haciendo una movilidad Erasmus en Verona, en Italia, donde he podido vivir una experiencia profesional y personal que me ha hecho crecer mucho.
Mi día a día en Verona
Aunque ya conocía al país, esta etapa ha sido distinta porque no era un viaje, sino mi rutina diaria. Vivir en Verona me ha permitido conocer la ciudad desde un punto de vista más real: horarios, responsabilidades y organización del día a día.
La convivencia con personas de otros entornos y el contacto constante con una cultura distinta han formado parte de la experiencia. Poco a poco, te das cuenta de que adaptarte a un nuevo sitio también significa aprender nuevas formas de hacer, de comunicarte y de entender el entorno.
Aprendiz y creciente en el trabajo
Las prácticas se han desarrollado en un sector en el que no había trabajado antes, lo que ha supuesto un reto importante. Salir de mi zona de confort profesional me ha obligado a aprender rápido, adquirir nuevas habilidades y entender mejor el funcionamiento real del entorno laboral.
Esta experiencia me ha ayudado a ampliar mi perfil profesional y ganar seguridad en mí mismo. También me ha permitido ver cómo se organiza el trabajo en otro país, aportando una visión más amplia y enriquecedora del mundo laboral.
Lo que me llevo de la experiencia
A nivel personal, esta movilidad me ha ayudado a seguir desarrollando mi capacidad de adaptación y toma de decisiones. Haber vivido en contextos culturales diferentes a lo largo de mi vida, me ha facilitado gestionar situaciones nuevas tanto dentro como fuera del trabajo.
Es una experiencia que recomendaría a cualquier estudiante, porque no sólo te aporta conocimientos profesionales, sino también autonomía, madurez y una nueva forma de ver el mundo.




